16 de desembre de 2018

La escritura gótica y la escritura gótica cursiva en el Reino de Navarra y en la Corona de Aragón


La escritura gótica se la denomina así puesto que fueron los humanistas italianos que calificaron a toda producción realizada entre los siglos XII y XV. Por ello, se lo denominó así por ser una cosa antigua y por no acogerse a los cánones clásicos. Así, le pusieron el nombre de uno de los pueblos germánicos que fueron implicados en la caída del Imperio Romano y de la destrucción de la civilización clásica, a pesar de que no tuviese nada que ver los godos con el gótico.
Es durante este período que renacen las escuelas episcopales y catedralicias debido al impulso de los concilios III y IV de Letrán en 1179 y 1215. Así, igualmente, se empezó en el seno de la Iglesia el desarrollo de las escuelas monásticas urbanas. Las ciudades más importantes de Europa compitieron entre si para que la monarquía y papado las convirtieran las escuelas en Estudios Generales, derivándose con el tiempo en auténticos centros de enseñanza superior denominándose universidades. En estos centros universitarios acudían a recibir enseñanza estudiantes de todos los lugares, además de grupos de escribientes que transcribían las obras científicas más comunes en su uso. Este gremio, multiplicaba los libros, que se usaban de apoyo a las enseñanzas, predominantemente verbales. A estos libros se les empezó a dotar de un incipiente mercado. Para poder multiplicar los libros con facilidad se creó la pecia y el libro pasó de ser un objeto raro, a ser una herramienta de mucho uso, de trabajo y empezaron a crearse un sinfín de libreros, librerías y bibliotecas. Además, hay que tener en cuenta que a partir del siglo XIII aparece un nuevo tipo de lector, principalmente en las ciudades, procedente de una nueva clase social: la burguesía alfabetizada. Estos, demandaban además una literatura vulgar, con un coste económico moderado, con lo cual, los libros empiezan a ser de tamaño medio, en papel y escritos con escrituras no típicas y con tendencia a la cursividad, con márgenes reducidos y con alguna que otra ilustración. La burguesía practicaba la lectura dentro del tiempo de ocio y en los lugares donde era posible como en casa, en el taller, en la tienda, sin que existiese en estos lugares unos espacios destinados para depositar los libros, soliéndose guardar en algún baúl. Otro tipo diferente de libro y de lector corresponde a la aristocracia. La lectura cortesana se incluye dentro de los programas de educación de la nobleza y el tipo de libro que utilizaban era de pergamino fino, decorado e iluminado, pero carente de comentarios eruditos y de tamaño pequeño o medio.
Hasta el siglo XI la escritura se realizaba en letra carolina preponderantemente en los códices europeos. La aparición de la escritura gótica empieza en algunas escuelas nororientales de Francia que empezaron a cortar el instrumento de escritorio de una manera diferente. De esta manera, a las cañas y a las plumas de oca, se les daría un corte oblicuo hacia la izquierda. Entonces, el trazado de las grafías deja de ser redondeado para tomar un aspecto anguloso y quebrado. Se empiezan a establecer unos trazos finos y gruesos, sobre todo porque las partes más gruesas de la letra están repartidas de forma desigual y siguiendo la misma dirección, produciendo una angulosidad y fractura de las letras.
Las grafías góticas presentan una tendencia a la regularidad, a la uniformidad y en el ritmo de los signos. Las grafías tienen tendencia a la verticalidad sobretodo se observa en los trazos de las letras m, n, y, r, p estando distribuidas espaciosamente, además de que las astas de las letras ser alinean verticalmente. También encontramos que los trazos que en la escritura carolina era curvos, ahora tienden a transformarse en angulosos, así, por ejemplo, la angulosidad de manifiesta de dos formas diferentes: una, por la tendencia en descomponer las curvas en ángulos; dos, por la descomposición de las líneas rectas de las astas arriba y abajo, o sólo arriba, con la formación de una especie de cuadrángulos. Otra característica de la escritura gótica es la unión de las curvas contrapuestas que da una apariencia muy característica ya que los pares de letras parecen únicamente un solo carácter, pareciendo una escritura silábica, es decir, la fusión de las curvas contrapuestas es cuando las letras tienen dos arcos confrontados que al aproximarse tanto se yuxtaponen; además, cuando los arcos de la letra se sustituyen por trazos rectos, las letras comparten las partes verticales de los arcos confrontados. Esta característica tan peculiar lleva consigo una finalidad interesante: conseguir una imagen de una escritura lo más uniformemente posible. Siguiendo con las características generales también podemos decir que los caídos de las letras como la f, la p, la q y la s larga rematan en punta, además de tener en la parte superior de los astiles una apariencia triangular. Otra característica es que el último trazo de las letras m, n y u pueden servir de unión con las letras siguientes, sobretodo si el escritor en su escritura tendió a la cursividad.
En la escritura gótica podemos además diferenciar entre gótico cuadrado y gótico triangular, cuando la proporción de las letras y la relación entre el cuerpo y las astas y los caídos  da lugar a este tipo de distinción que a continuación definimos. El gótico cuadrado hace referencia a una escritura ejecutada con un desarrollo horizontal. El gótico triangular se refiere a que las letras presentan un desarrollo vertical.
¿Cuales y como son las letras más características de la escritura gótica?
·         La a carolina uncial se endereza obteniendo su asta vertical. Además, en algunos casos el trazo superior desaparece a favor del ojo pareciéndose la letra a la semiuncial presentando una exagerada curva convexa a la izquierda y con un trazo horizontal a la derecha. También se puede dar el caso de que la a tenga el trazo vertical tendiéndose a cerrar, haciéndose un pequeño sombrero en la parte superior.
·         La letra c en la escritura cursiva se une a la siguiente letra por medio de su trazo superior.
·         La grafía d tiene el astil inclinado a la izquierda y acostumbra a estar poco desarrollado. En las escrituras cursivas la d presenta un lazo de unión con la siguiente letra.
·         La letra g acostumbra a llevar un solo ojo quedando abierta por debajo y con final del trazo de la pluma.
·         La r se puede representar de dos maneras, de forma recta o redonda con ganchito siempre y cuando vaya después una letra con curva convexa a la derecha.
·         La grafía s es recta o redonda de doble curva si nos encontramos a final de palabra y de línea.
·         La letra t puede ser fácilmente confundible con la c porque el travesaño horizontal de la t arranca del astil y no sobrepasa la altura de la caja del renglón.
·         La u puede ser representada de dos maneras, de forma redonda u o de forma angular v cuando es a principio de palabra. En este caso, puede confundirse con la b inclinada.
·         La z se realiza mediante tres trazos.
En la escritura gótica los nexos de las letras son escasos. Se podrían considerar los trazos verticales de las letras o trazos de letras cuando se cierran del todo. Esto acostumbra a pasar con la b, o, p, q. las abreviaturas son muy numerosas siendo mayoritariamente de carácter técnico haciéndose difícil su lectura.
Además, se han desarrollado tres tipos diferentes de escritura:
a) el tipo maximum con letras grandes, con regularidad geométrica y se usaba en los manuscritos litúrgicos, lujosos y solemnes, y se le llama letra de misales, de forma o textura.
b) la segunda tipología corresponde a los manuscritos de “ínfima categoría caligráfica”. Este tipo de escritura, fácilmente confundible con la cursiva.
c) el tercer tipo acoge a los códices de tipo medio que acostumbra a verse representado en los manuscritos escolares o universitarios.

La escritura gótica cursiva en los Reinos de Navarra y Aragón presentan unas escrituras diferentes y particulares del Reino de Castilla.
La escritura gótica cursiva en el Reino de Aragón presenta sus propias características definidas en varios aspectos. Así, su período de formación empieza en la segunda mitad del siglo XIII donde se desarrollan los astiles superiores e inferiores, se separan correctamente las palabras, las letras tiene formas anchas y bajas, tienen caída los astiles de las letras s, i, f, p y q y la letra g tiende a dibujar un giro envolvente hacia la izquierda en su trazo inferior. El período de plenitud de la gótica cursiva aragonesa empieza a inicios del siglo XIV hasta la primera mitad del siglo XV. En este período las letras perderán su redondez, habrá un contraste de trazos finos y gruesos y se inclinaran los caracteres a la derecha. El tercer período de la gótica cursiva empieza a partir del segundo tercio del siglo XV donde habrá una preponderante influencia de la letra humanística italiana. La morfología de las letras de la gótica cursiva en el Reino de Aragón es el que sigue según cada carácter del vocabulario. La letra a que suele quedarse abierta por su base o por quedarse sin su parte alta o capelo, trazándose por un solo golpe de pluma. La b presenta unas astas sencillas o ligeramente curvadas, donde el trazo de las astas forma un ojo grande pudiéndose llegar a tocar con la letra de abajo. La grafía c se escribe trazando a base de golpes de pluma, dos, uno vertical descendiente y giro leve a la derecha, otro, horizontal, ligeramente curvado, y la unión de los dos trazos dibujados da la c. La grafía d se escribe con el ojo cerrado hacia arriba y a la izquierda y, a veces, en vez de formar el ojo, se une a la siguiente letra mediante el asta que gira hacia abajo y a la derecha. La letra e no tiene formas especiales. La f puede tener una caída amplia y gran curva. La grafía g no tiene grandes complicaciones aunque se desarrolla el trazo inferior pareciendo al número 8. La letra h presenta formas sencillas subiendo el asta verticalmente, su trazo bajo se curva hacia el interior. Acostumbra a tener el ojo abierto o cerrado de su trazo superior y por el doble giro. La i tiene su forma moral o inclinada con punto o parecida a la jota.  La letra k se representa con una l acompañada de la x. Las letras l, m, n y o no presentan modalidades especiales.  La grafía p se trazo en dos golpes de pluma o de un solo golpe para las formas más cursivas. La q puede ser normal o el caído puede tener una curva hacia arriba a la izquierda. La letra r se trazo con pequeños fragmentos y de suaves ángulos. La s se puede representar de tres maneras diferentes: una de forma alta y curvada en su caído a la izquierda, otra de doble hasta más o menos ondulada, y en forma de espiral. La t no tiene grandes peculiaridades, la única cosa es que se puede confundir con la c. La letra u tampoco presenta variaciones. La v se traza en dos golpes de pluma uniéndose en la parte inferior. Y por último, las grafías x, y y z no tienen tampoco formas especiales en sus trazos.
La escritura gótica cursiva en el Reino de Navarra también presenta tres períodos de producción como encontramos en la gótica cursiva aragonesa. Estas tres etapas corresponden todas con los lazos de unión dinástica y de vecindad con Francia creándose unas peculiaridades en la escritura. Estas tres fases son: hasta final del siglo XIV se caracteriza por lo vertical de su posición y el trazo anguloso, la casi no existencia de abreviaturas, la correcta separación de las palabras, el contraste entre gruesos y delgados, la forma de los caídos tienen un pequeño adorno o con un final a modo de pico. Aquí existen semejanzas con la gótica cursiva aragonesa en las grafías de la a, h, k, d uncial, además de confundirse fácilmente la c y la t. la segunda etapa, empieza a finales del siglo XIV donde aparece la bastarda francesa en la producción de la Real Chancillería. La tercera etapa corresponde a partir de la segunda mitad del siglo XV donde la influencia de la grafía aragonesa será evidente cuando se produzca el enlace matrimonial de Juan II de Aragón con doña Blanca.